Política

Pullaro emite bonos de la provincia por 50 mil millones para hacer las obras de acceso a los puertos que no hace Milei

 La provincia de Santa Fe saldrá al mercado de capitales a buscar financiamiento por $ 50 mil millones o su equivalente en moneda extranjera, para financiar las obras de acceso a los puertos agroexportadores por donde sale el 80% de las exportaciones granarias de la Argentina.

La decisión tomó cuerpo en las últimas horas luego que el gobernador Maximiliano Pullaro y su ministro de Economía rubricaran el decreto 0510 que habilita esta opción y tras largas negociaciones con la Bolsa de Comercio de Rosario (BCR), una de las entidades que viene haciendo insistentes reclamos para resolver un problema de infraestructura histórico para la región por la cual circulan, en plena época de cosecha, hasta 10 mil camiones diarios.

Con poca plata en caja y el insistente reclamo del sector agroexportador asentado en el Gran Rosario, el Ejecutivo santafesino puso el pie en el acelerador en esta iniciativa que viene tramitando con la Bolsa rosarina desde hace meses. Y así lo dejó en claro durante el acto del remate del primer lote de soja de esta campaña.

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El remate es un acto que da inicio formal a la comercialización de la oleaginosa, pero también es un acto político donde el sector privado vinculado a la actividad agropecuaria – especialmente la agroindustria- plantea su agenda de prioridades a funcionarios nacionales y provinciales.

Ayer no fue la excepción. “No puede ser que la producción salga de los campos por caminos de tierra y entre a los puertos por caminos de tierra”, dijo Miguel Simioni, presidente de BCR, y reclamó “ponerse a trabajar en infraestructura” para asegurar nuevas metas de aumento de la producción agropecuaria.

De esta forma, la provincia emitirá títulos de deuda en el Mercado Argentino de Valores (MAV) que funciona en la entidad rosarina y avanzará en la ejecución de la ampliación – tercer carril- de la autopista Rosario- Santa Fe en el tramo Rosario-San Lorenzo que es por donde ingresa el mayor número de camiones a las terminales portuarias. También la variante de la ruta 91 en Timbúes, donde están asentados los puertos de Noble y Dreyfus y en el Camino del Mozo, el ingreso a General Lagos y Arroyo Seco donde se encuentran las terminales de Dreyfus y Cargill, entre otros.

No puede ser que la producción salga de los campos por caminos de tierra y entre a los puertos por caminos de tierra

Actuará como agente fiduciario el Banco de Santa Fe (BSF), por caso agente financiero de la provincia, y la garantía serán los bonos que la provincia recibió como pago de la deuda por coparticipación tras el fallo de la Corte Suprema.

“Esto es una articulación público-privada virtuosa que le permitirá a Santa Fe disponer de recursos y destinarlos al sector productivo”, aseguró el ministro de Desarrollo Productivo de Santa Fe, Gustavo Puccini durante el remate.

Pullaro aprovechó para descargar responsabilidades al gobierno nacional. “El interior productivo está muy golpeado, molesto y dolido porque no fue tenido en cuenta en la agenda nacional y ahora las inversiones las llevaremos adelante con la Bolsa y las instituciones que comparten esta agenda”, dijo y consideró que “no es justo que sólo la provincia invierta en infraestructura cuando la Nación cobra las retenciones, aportamos tres veces más de lo que viene”.

El lobby agroindustrial

La entidad rosarina oficia como el interlocutor institucional de los intereses económicos de la cadena comercial agropecuaria y de la agroexportación, que este año si bien logró recuperar nivel de actividad tras la dura sequía, no llegó a sus niveles históricos.

“El 2023 fue un año nefasto, perdimos u$s 21.500 millones de exportación, lo cual fue un golpe muy duro para la cadena y el país”, recordó Gustavo Idígoras, presidente de la Cámara de la Industria Aceitera de la República Argentina y del Centro de Exportadores de Cereales (Ciara-CEC).

Aunque este año el ritmo es otro, especialmente por la llegada de maíz de primera a los puertos, la industria aceitera está trabajando “con un 60% de capacidad ociosa”, indicó el ejecutivo, un número que mirado en perspectiva es bueno ya que en 2023 este nivel era del 75%.

Sin embargo, la soja se hace esperar. “Ese flujo todavía no se ha dado, por distintas razones, como el inicio de cosecha y las condiciones climáticas y de precios”, agregó el titular de Ciara.

Según estimaron ayer los ejecutivos de la Bolsa rosarina, las exportaciones del sector perforan los u$s 30 mil millones, y si bien es superior al año pasado, estaría en u$s 1.700 millones por debajo del promedio del último lustro. 

El 2023 fue un año nefasto, perdimos u$s 21.500 millones de exportación, lo cual fue un golpe muy duro para la cadena y el país

En ese marco, el sector administra las liquidaciones a la espera de incentivos oficiales o de mercado, como una reducción del impuesto País o los derechos de exportación, o en todo caso un cambio en el ritmo del crawling peg (microdevaluaciones mensuales) que lleva adelante el Banco Central (BCRA) y hoy se ubica en un 2%.

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A la espera de una modificación de cualquiera de estas condiciones, la industria aceitera retoma su actividad y eso se evidenció en un creciente flujo de camiones a puerto. “Hoy estamos viendo picos de 6 mil camiones por día”, explicó Idígoras.

Con esa urgencia, generada por los cuellos de botella en los accesos portuarios, la Bolsa apuró el plan de obras y la provincia autorizó el endeudamiento, que según aseveró Puccini puede ser una fórmula a replicar para otras ocasiones. “Con esto de que no hay plata, la Nación nos está invitando a repensar esquemas y ser creativos”, ironizó el ministro.

Fuente: La Politica On Line

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